sábado, 21 de agosto de 2010

Fibertel no es el campo, es una empresa

La oposición se aferra a la pelea de Fibertel, con la esperanza de repetir la épica anti kirchnerista de la resolución 125. La apuesta, totalmente funcional al gobierno, facilita el discurso oficial de estigmatización de las “corporaciones”. El error de buscar en el pasado lo que no logra construirse en el presente.

Si acaso algo le faltaba a la oposición para terminar de desdibujar su rol en el conflicto político, es levantar la bandera de una empresa privada como si fuera la toma del Palacio de Invierno. Delicias de la post modernidad, “Fibertel” viene a reemplazar utopías como “Justicia Social” o “Democracia”.

Evolución de “pueblo” al más pausterizado “ciudadanos” y ahora, coronación final del capitalismo, la defensa política de los “abonados”. Maniobra de judo opositora para subirse a la presunta masa electoral construida por los esforzados gerentes de la prestadora de Internet, que alcanza la friolera de 1.100.000 posibles votantes. Si es que van a votar.

Vacío esencial de la agenda opositora que corre detrás de la última provocación de Kirchner, como Hansel y Gretel recogiendo miguitas que difícilmente conduzcan al ¿ansiado? Sillón de Rivadavia.

Dejá vu de la ley de medios, profusión de lobbystas desencajados, conferencias de prensa de diputados indignados, movilizaciones empujadas a través de los medios y al final, previsibles desencantos y mirada suspicaz de la platea.

Es que aún en este siglo XXI virtual, la pasión por la web no parece dar para tanto. “Proveedor o Muerte”, remix forzado de una épica de minorías. Incluso a nivel global, son muchos más los millones que viven sus días en un mundo de “apagón” digital, que los que disfrutan del twitteo. Africa casi completa, por citar un caso.

¿No debería acaso la oposición indignarse de igual manera por todos los que NO tienen la posibilidad de ser clientes de Fibertel? ¿De aquellos que ni siquiera poseen un enchufe para conectar una netbook, que tampoco tienen?

Y es ahí donde crece el kirchnerismo, pese a las notables desproporciones que se permite. Es esa orfandad de propuestas superadoras, esa pulsión por la previsible reacción gritona, indignada, a lo Silvana Giudice, lo que le facilita la pelea al Maquiavelo de Olivos.

Esta muy claro que más allá de que “Pino” Solanas se vuelva “loco” si le sacan su Fibertel, la defensa de esa compañía es apenas una excusa para tapar la dificultad opositora para entrarle a una agenda “progresista”, que secretamente muchos comparten y otros temen impugnar a viva voz. No sea cosa que los llamen “derechosos”. Notable complejo para asumir la propia identidad.

En definitiva, se trata de robarle algunos puntitos más de clase media a los Kirchner, de emparentarlos con Hugo Chávez, justo cuando venían repuntando. Y es posible que lo logren, pero lo que suman con cuentagotas por un lado, lo pierden a baldazos por el otro.

Porque lo que revelan -una vez más- es tan serio como puede serlo para quien se pretende opción de gobierno, la incapacidad de forjar una agenda propia más allá de la que fija la pelea Kirchner-Clarín. Refriega muy interesante -para u s electo público-, pero ubicada a años luz de las preocupaciones centrales de la mayoría.

En ese sentido, es notable la dificultad opositora para abordar el tema que grita en todas las encuestas: el crecimiento del delito de proximidad. No la corrupción, no los subsidios truchos de la ONCCA de Echegaray o la incomprensible trama impositiva de Skanska. No, lo que duele, lo que molesta en serio, es el robo común, el asesinato, la violencia callejera.

Inmenso flanco del Gobierno que hasta ahora no recibió más que un silencio incómodo o palabras de ocasión de los principales líderes opositores.

Si hasta la revista británica The Economist reconoce el crecimiento de la economía Argentina y duda de su colapso antes de las elecciones del 2011, está bastante claro cual es el filón que se está descuidando. Por falta de propuestas, de audacia o acaso de prejuicios ideológicos. Por lo que sea, el resultado es el mismo. Aparecer ajenos a los preocupaciones centrales de una sociedad que a medida que avanzan los meses empieza a valorar cada vez más, lo poco que el contexto económico le ofrece. Porque aunque parezca que no a veces no existe, hay memoria.

Lilita lo dijo más claro: “No estoy dispuesta a volver a transitar el fracaso estrepitoso de la Alianza”. Es una de las líderes de la oposición la que lo dice.

Hoy la opción que aparece con más proyección –todo puede cambiar- es Ricardo Alfonsín con el radicalismo más el socialismo y el GEN atrás ¿Es acaso lo que ofrece algo distinto a un kirchnerismo con menos gobernabilidad, pero más ética y buenos modales? ¿Alcanza para relevar del gobierno al matrimonio presidencial? ¿Cuál era aquella glándula más sensible de los argentinos que citaba Perón?

En todo caso, la cruzada para que una operadora no pierda sus abonados, que le reportan una ganancia anual declarada de 240 millones de dólares, suena al menos modesta como próxima gran marcha. Extraña voluntad opositora de ubicarse en la silla que les reservó el kirchnerismo, esto es, la defensa de las “corporaciones”.

Por supuesto, no hay que descartar que los Kirchner de aquí a octubre del año próximo recaigan en su pulsión auto destructiva y se embarquen en otro rush incinerador al estilo de la pelea de la 125. Pero pese al entusiasmo que le ponen desde la oposición, no parece que Fibertel sea el caso.

Fibertel no es el campo, es una empresa

La oposición se aferra a la pelea de Fibertel, con la esperanza de repetir la épica anti kirchnerista de la resolución 125. La apuesta, totalmente funcional al gobierno, facilita el discurso oficial de estigmatización de las “corporaciones”. El error de buscar en el pasado lo que no logra construirse en el presente.

Si acaso algo le faltaba a la oposición para terminar de desdibujar su rol en el conflicto político, es levantar la bandera de una empresa privada como si fuera la toma del Palacio de Invierno. Delicias de la post modernidad, “Fibertel” viene a reemplazar utopías como “Justicia Social” o “Democracia”.

Evolución de “pueblo” al más pausterizado “ciudadanos” y ahora, coronación final del capitalismo, la defensa política de los “abonados”. Maniobra de judo opositora para subirse a la presunta masa electoral construida por los esforzados gerentes de la prestadora de Internet, que alcanza la friolera de 1.100.000 posibles votantes. Si es que van a votar.

Vacío esencial de la agenda opositora que corre detrás de la última provocación de Kirchner, como Hansel y Gretel recogiendo miguitas que difícilmente conduzcan al ¿ansiado? Sillón de Rivadavia.

Dejá vu de la ley de medios, profusión de lobbystas desencajados, conferencias de prensa de diputados indignados, movilizaciones empujadas a través de los medios y al final, previsibles desencantos y mirada suspicaz de la platea.

Es que aún en este siglo XXI virtual, la pasión por la web no parece dar para tanto. “Proveedor o Muerte”, remix forzado de una épica de minorías. Incluso a nivel global, son muchos más los millones que viven sus días en un mundo de “apagón” digital, que los que disfrutan del twitteo. Africa casi completa, por citar un caso.

¿No debería acaso la oposición indignarse de igual manera por todos los que NO tienen la posibilidad de ser clientes de Fibertel? ¿De aquellos que ni siquiera poseen un enchufe para conectar una netbook, que tampoco tienen?

Y es ahí donde crece el kirchnerismo, pese a las notables desproporciones que se permite. Es esa orfandad de propuestas superadoras, esa pulsión por la previsible reacción gritona, indignada, a lo Silvana Giudice, lo que le facilita la pelea al Maquiavelo de Olivos.

Esta muy claro que más allá de que “Pino” Solanas se vuelva “loco” si le sacan su Fibertel, la defensa de esa compañía es apenas una excusa para tapar la dificultad opositora para entrarle a una agenda “progresista”, que secretamente muchos comparten y otros temen impugnar a viva voz. No sea cosa que los llamen “derechosos”. Notable complejo para asumir la propia identidad.

En definitiva, se trata de robarle algunos puntitos más de clase media a los Kirchner, de emparentarlos con Hugo Chávez, justo cuando venían repuntando. Y es posible que lo logren, pero lo que suman con cuentagotas por un lado, lo pierden a baldazos por el otro.

Porque lo que revelan -una vez más- es tan serio como puede serlo para quien se pretende opción de gobierno, la incapacidad de forjar una agenda propia más allá de la que fija la pelea Kirchner-Clarín. Refriega muy interesante -para u s electo público-, pero ubicada a años luz de las preocupaciones centrales de la mayoría.

En ese sentido, es notable la dificultad opositora para abordar el tema que grita en todas las encuestas: el crecimiento del delito de proximidad. No la corrupción, no los subsidios truchos de la ONCCA de Echegaray o la incomprensible trama impositiva de Skanska. No, lo que duele, lo que molesta en serio, es el robo común, el asesinato, la violencia callejera.

Inmenso flanco del Gobierno que hasta ahora no recibió más que un silencio incómodo o palabras de ocasión de los principales líderes opositores.

Si hasta la revista británica The Economist reconoce el crecimiento de la economía Argentina y duda de su colapso antes de las elecciones del 2011, está bastante claro cual es el filón que se está descuidando. Por falta de propuestas, de audacia o acaso de prejuicios ideológicos. Por lo que sea, el resultado es el mismo. Aparecer ajenos a los preocupaciones centrales de una sociedad que a medida que avanzan los meses empieza a valorar cada vez más, lo poco que el contexto económico le ofrece. Porque aunque parezca que no a veces no existe, hay memoria.

Lilita lo dijo más claro: “No estoy dispuesta a volver a transitar el fracaso estrepitoso de la Alianza”. Es una de las líderes de la oposición la que lo dice.

Hoy la opción que aparece con más proyección –todo puede cambiar- es Ricardo Alfonsín con el radicalismo más el socialismo y el GEN atrás ¿Es acaso lo que ofrece algo distinto a un kirchnerismo con menos gobernabilidad, pero más ética y buenos modales? ¿Alcanza para relevar del gobierno al matrimonio presidencial? ¿Cuál era aquella glándula más sensible de los argentinos que citaba Perón?

En todo caso, la cruzada para que una operadora no pierda sus abonados, que le reportan una ganancia anual declarada de 240 millones de dólares, suena al menos modesta como próxima gran marcha. Extraña voluntad opositora de ubicarse en la silla que les reservó el kirchnerismo, esto es, la defensa de las “corporaciones”.

Por supuesto, no hay que descartar que los Kirchner de aquí a octubre del año próximo recaigan en su pulsión auto destructiva y se embarquen en otro rush incinerador al estilo de la pelea de la 125. Pero pese al entusiasmo que le ponen desde la oposición, no parece que Fibertel sea el caso.

Ramón Puerta y el gran cuñado

El cuñado de Ramón Puerta, quien lo recibe en su elegante casa de la Cañitas cuando pasa por Buenos Aires con su novia, fue detenido y llevado a Villa Devoto por emisión de cheques sin fondos.

Ramón Puerta y el gran cuñado

El cuñado de Ramón Puerta, quien lo recibe en su elegante casa de la Cañitas cuando pasa por Buenos Aires con su novia, fue detenido y llevado a Villa Devoto por emisión de cheques sin fondos.

BAE ya es de la UOM

Cambio de manos en el multimedios kirchnerista financiado con plata estatal: Sergio Szpolski -ex gerente del liquidado Banco Patricios en medio de un escándalo de proporciones y dueño de uno de los principales multimedios K- cerró un acuerdo para venderle el diario BAE, especializado en Economía, al empresario Raúl Olmos, dueño del diario Crónica y sindicalista de la UOM.

Szpolski también es dueño de las revistas 7 días y Newsweek Argentina, y los periódicos Tiempo Argentino, Diagonales, El Argentino y Miradas al Sur, y el canal de TV CN23.

En 2004, el periodista Ernesto Tiffenberg, director de Pàgina/12, escribió que Spolski era conocido “por sus aventuras empresarias (fue protagonista de la escandalosa caída del Banco Patricios), y sus aventuras políticas dentro de la comunidad judía (el tribunal de ética de la AMIA lo condenó por las inversiones que hizo en su propio banco aprovechando su puesto de tesorero en la institución)”.

El tribunal de ética de la AMIA condenó a Szpolski por las inversiones que hizo en su propio banco aprovechando su puesto de tesorero en la institución, asegura Página 12 en su edición del 27 de octubre de 2004.

La operación, cuyos detalles terminarán de cerrarse en pocos días, tiene varias lecturas.

O bien Szpolski, también dueño de las radios América y Del Plata, de la revista XXIII y del diario platense El Argentino, entre otros medios, optará por un cambio de estrategia para concentrarse en el diario Tiempo Argentino y en los medios audovisuales como CN23, o bien Olmos está ganando más consideración en el universo kirchnerista y el gobierno decidió ampliar su campo de acción, en el marco de la alianza con el sindicalismo de cara a las elecciones presidenciales del 2011.

Como sea, la incorporación de BAE al grupo Olmos está inscripta en una negociación más amplia entre los dos hombres fuertes de los medios K: Olmos tenía la aprobación del Gobierno para adquirir Crítica, o más bien, para incorporar a los trabajadores de ese diario a un nuevo diario ya que Cristina no avalaba la continuidad de una publicación que se ensañó particularmente con su gestión.

Esta posibilidad preocupó a Szpolski, porque un nuevo proyecto editorial afectaría sus productos, en especial su último lanzamiento, Tiempo Argentino, que vendería apenas 15 mil ejemplares luego de arrancar con casi 60 mil.

Fue entonces que Olmos ofreció comprar BAE. Queda por saber qué ocurrirá con los trabajadores de Crítica, que están resistiendo una orden de desalojo de la redacción, ubicada en Maipú al 200. BAE tiene 50 empleados y vende poco más de 1.500 ejemplares diarios.

BAE es dirigido por Aldo Ferrer, uno de los economistas cercanos al gobierno y autor del influyente "Vivir con lo nuestro", que contribuyó al desarrollismo de los 60.

Ferrer no continuarìa al frente del diario, mientras que Szpolski está definiendo qué hará las oficinas de Azopardo 454, donde funcionaba Buenos Aires Herald.

Fuentes del mercado estiman que BAE no llegaría a vender 2.000 ejemplares diarios.

Sin embargo, todo suma desde la òptica kirchnerista en la concepción de ubicar donde se pueda medios con una lectura favorable al gobierno, como ocurre con el propio Tiempo Argentino, Pàgina/12, la revista Debate y otros medios graicos que suman en la grilla K, aunque tienen escasa circulación.

Algunos trascendido señalan que el diario sería vendido en unos 5 millones de dólares, lo cual aparece como un cálculo demasiado optimista, aún para el habilidoso y controvertido Szpolski.

BAE ya es de la UOM

Cambio de manos en el multimedios kirchnerista financiado con plata estatal: Sergio Szpolski -ex gerente del liquidado Banco Patricios en medio de un escándalo de proporciones y dueño de uno de los principales multimedios K- cerró un acuerdo para venderle el diario BAE, especializado en Economía, al empresario Raúl Olmos, dueño del diario Crónica y sindicalista de la UOM.

Szpolski también es dueño de las revistas 7 días y Newsweek Argentina, y los periódicos Tiempo Argentino, Diagonales, El Argentino y Miradas al Sur, y el canal de TV CN23.

En 2004, el periodista Ernesto Tiffenberg, director de Pàgina/12, escribió que Spolski era conocido “por sus aventuras empresarias (fue protagonista de la escandalosa caída del Banco Patricios), y sus aventuras políticas dentro de la comunidad judía (el tribunal de ética de la AMIA lo condenó por las inversiones que hizo en su propio banco aprovechando su puesto de tesorero en la institución)”.

El tribunal de ética de la AMIA condenó a Szpolski por las inversiones que hizo en su propio banco aprovechando su puesto de tesorero en la institución, asegura Página 12 en su edición del 27 de octubre de 2004.

La operación, cuyos detalles terminarán de cerrarse en pocos días, tiene varias lecturas.

O bien Szpolski, también dueño de las radios América y Del Plata, de la revista XXIII y del diario platense El Argentino, entre otros medios, optará por un cambio de estrategia para concentrarse en el diario Tiempo Argentino y en los medios audovisuales como CN23, o bien Olmos está ganando más consideración en el universo kirchnerista y el gobierno decidió ampliar su campo de acción, en el marco de la alianza con el sindicalismo de cara a las elecciones presidenciales del 2011.

Como sea, la incorporación de BAE al grupo Olmos está inscripta en una negociación más amplia entre los dos hombres fuertes de los medios K: Olmos tenía la aprobación del Gobierno para adquirir Crítica, o más bien, para incorporar a los trabajadores de ese diario a un nuevo diario ya que Cristina no avalaba la continuidad de una publicación que se ensañó particularmente con su gestión.

Esta posibilidad preocupó a Szpolski, porque un nuevo proyecto editorial afectaría sus productos, en especial su último lanzamiento, Tiempo Argentino, que vendería apenas 15 mil ejemplares luego de arrancar con casi 60 mil.

Fue entonces que Olmos ofreció comprar BAE. Queda por saber qué ocurrirá con los trabajadores de Crítica, que están resistiendo una orden de desalojo de la redacción, ubicada en Maipú al 200. BAE tiene 50 empleados y vende poco más de 1.500 ejemplares diarios.

BAE es dirigido por Aldo Ferrer, uno de los economistas cercanos al gobierno y autor del influyente "Vivir con lo nuestro", que contribuyó al desarrollismo de los 60.

Ferrer no continuarìa al frente del diario, mientras que Szpolski está definiendo qué hará las oficinas de Azopardo 454, donde funcionaba Buenos Aires Herald.

Fuentes del mercado estiman que BAE no llegaría a vender 2.000 ejemplares diarios.

Sin embargo, todo suma desde la òptica kirchnerista en la concepción de ubicar donde se pueda medios con una lectura favorable al gobierno, como ocurre con el propio Tiempo Argentino, Pàgina/12, la revista Debate y otros medios graicos que suman en la grilla K, aunque tienen escasa circulación.

Algunos trascendido señalan que el diario sería vendido en unos 5 millones de dólares, lo cual aparece como un cálculo demasiado optimista, aún para el habilidoso y controvertido Szpolski.

Cristina anuncia el martes la intervención de Papel Prensa

Fue un día durísimo en Papel Prensa. Otra vez Guillermo Moreno llegó con su 'patota', encerró a un importante ejecutivo de la empresa y los 'pesados' se dedicaron a saquear anaqueles y cajas, llevándose todo tipo de documentación.

Resulta inadmisible el asalto del Estado a la empresa Papel Prensa. Si la razón asiste al Estado, no debería incurrir en ilícitos variados. Es lo que hicieron los militares durante el Proceso de Reorganización Nacional y les terminó costando carísimo.

Luego, ¿habrá más papel para diarios en el país y a mejor precio si el Estado controla Papel Prensa? La impericia de Moreno, quien terminó cerrando la papelera Massuh luego de que la intervino, obliga a pensar que, en breve, la Argentina puede estar importando papel para diarios, tal como hace ya con los combustibles.

En este contexto, la web PuntoJus acaba de publicar:

"Cristina Fernández de Kirchner planearía anunciar dentro de tan solo 5 días la empresa Papel Prensa, objeto de un debate en los últimos tiempos, porque mantiene el monopolio de la distribución de papel a buena parte de los períodicos del país. La jugada, se enmarca en la batalla que el gobierno mantiene con el Grupo Clarín desde hace un tiempo, y cuyo primer golpe fue la sanción de la consabida Ley de Medios.

En el día de hoy, el oficialismo quito la licencia para suministrar el servicio de internet a la empresa Fibertel, propiedad del mismo grupo multimedios, que deberá cesar en su actividad dentro de 90 días máximo.

Sin embargo, el golpe mas duro al grupo será la semana próxima. La presidenta anunciará la intervención de Papel Prensa, una empresa mixta, donde participan el Estado, el diario Clarín y El diario La Nación. La composición accionaria determina que si los dos diarios se mueven en bloque controlan Papel Prensa y el estado queda en minoría.

Pero con la intervención, los Kirchner quedan con el control total del suministro de papel a los medios. De ahí ahí a que Clarín, principal objetivo del gobierno hoy, tenga problemas de abastecimiento de papel y deje de funcionar hay un paso.

Los estrategas del gobierno invitarán a un frondoso grupo de empresarios para el anuncio, donde serán citados principal y especialmente, aquellos que participaron de la última promocionada reunión con Héctor Magnetto, CEO de Clarín, al que el gobierno ha declarado enemigo público número uno.

La guerra por el control de los medios de comunicación esta empezando y promete ser cada vez más encarnizada."

Paglieri

Una de las tonterías más interesantes de la gente de Moreno es el enfoque ideológico de una actividad comercial. O sea esa mezcla irracional de la producción de papel para diarios y sus obsesiones sobre el Proceso de Reorganización Nacional (y José Alfredo Martínez de Hoz, que mucho padeció a Clarín).

Por ejemplo, la directora por el Estado en Papel Prensa, Beatriz Paglieri, cuya remoción intentaron los accionistas del sector privado, fue restituida en su puesto y anunció que la semana próxima le entregará un informe a la presidente Cristina de Kirchner.

Parece lógico cuando los funcionarios se preocupan por temas comerciales en Papel Prensa ("El Estado defiende el derecho inalienable del Estado de fiscalizar esta empresa que tenemos probado, no sólo en 2009, sino en años anteriores, que vende sus productos debajo del valor de costo a dos clientes que se llevan el 70% de la producción, que son los diarios Clarín y La Nación").

Pero es una ridiculez cuando lo mezcla con temas del Proceso ("Bien lo cuenta Lidia Papaleo cuando el 2 de noviembre del '76 se presentó en las oficinas de La Nación, donde (Héctor) Magnetto la amenazó, y quedó claro cuando en su relato dijo "prefiero ver a los que me torturaron en cautiverio, pero no los ojos d Magnetto pidiendome que venda las acciones").

Sobre el informe que le llevará a la Presidenta, Paglieri contó a la prensa que son más de 20 las fojas que contienen los documentos que prueban las denuncias y la investigación sobre Papel Prensa.

Paglieri lo anunció en la sede del sindicato de mecánicos automotrices Smata, donde brindó una conferencia organizada por la agrupación kirchnerista Todas con Cristina, en la que relató algunos puntos de la investigación que el próximo 24/08, a las 18:00, le presentará a la Presidente.

Como ejemplo de los datos recabados en la investigación, Paglieri leyó algunos párrafos de una solicitada publicada en mayo de 1977 en Clarín, La Nación y La Prensa, los 3 diarios que quedaran a cargo de Papel Prensa SA, a la que calificó de "una declaración de culpabilidad".

Paglieri mencionó numerosas irregularidades en Papel Prensa, como el dato de que el contador certificante está en su puesto desde 1976, pese a que debe ser aprobado por el consenso de todas las partes. Este fue uno de los puntos que iba a ser tratado ayer cuando la mayoría decidió tras una moción de orden, que los directores del Estado no tenían legalidad.